
Alertas AEMET Borrasca Harry: avisos, niveles y zonas afectadas
La borrasca Harry ha irrumpido con fuerza en la recta final de enero de 2026, colocando a la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en alerta máxima en varias zonas del litoral mediterráneo. Mientras el noroeste peninsular encadena días de lluvia y viento, son Cataluña y la Comunidad Valenciana las que concentran los avisos más severos por oleaje y rachas que superan los 120 km/h.
Comunidades con avisos activos: al menos 7 · Racha máxima registrada: más de 120 km/h en zonas expuestas · Olas previstas en el Mediterráneo: más de 6 metros · Nieve acumulada en cotas bajas: hasta 10 cm en el norte · Fecha de mayor impacto: domingo 18 y lunes 19 de enero · Alerta roja activada en: litoral de Cataluña y Comunidad Valenciana
Datos clave
17 de enero de 2026 AEMET
lunes 19 de enero AEMET
más de 120 km/h en puntos de Cataluña El Mundo
superiores a 6 metros AEMET
¿Qué nivel de alerta hay en España?
Durante el episodio de Harry, AEMET activó el nivel rojo en el litoral de Tarragona y Castellón, y naranja en amplias zonas de Cataluña, Baleares y la Comunidad Valenciana. El nivel rojo significa riesgo meteorológico extremo con fenómenos no habituales. La escala de colores de AEMET es una de las herramientas más útiles y, a la vez, más malinterpretadas por la población. Existen tres niveles principales: amarillo, naranja y rojo. En la escala de AEMET no existe el nivel azul, un error frecuente que se comete al confundir este sistema con el de otras agencias europeas como MeteoFrance. AEMET (guía oficial de avisos) explica que el aviso amarillo indica peligro para actividades concretas, el naranja implica un peligro importante (existe riesgo para la población y para los bienes materiales), y el rojo indica un riesgo meteorológico extremo con fenómenos no habituales e intensidad excepcional.
Durante la borrasca Harry, el nivel rojo se activó durante horas en el litoral de Tarragona y Castellón, principalmente por el riesgo de oleaje que ponía en peligro la vida de las personas que transitaran por paseos marítimos y zonas portuarias. En el resto de la Comunidad Valenciana y en Baleares, los avisos se mantuvieron en naranja durante la mayor parte del episodio, con olas que pasaron fácilmente de los 6 metros en zonas como el golfo de Valencia o la costa de Tramuntana en Mallorca.
Es importante señalar que la activación de un aviso rojo no significa que la situación sea igual en toda la zona; la AEMET los clasifica por áreas geográficas muy concretas, y puede haber aviso rojo en una comarca y naranja en la adyacente. Esta precisión territorial permite a los servicios de emergencias y a los ayuntamientos tomar decisiones quirúrgicas: cerrar un puerto o prohibir el acceso a una playa puede hacerse de forma puntual, sin paralizar toda la actividad económica de la zona. Infobae/EFE (agencia de noticias) señaló que, según los propios técnicos de AEMET, la escala de avisos funciona correctamente cuando se explica adecuadamente a la población, y que la clave está en la confianza que el ciudadano deposita en el criterio del organismo.
El nivel rojo implica una situación excepcional, que no tiene lugar todos los años. De hecho, en el ciclo 2025-2026, es la primera vez que se activa. AEMET (Plan Meteoalerta) especifica que estos fenómenos pueden producir daños en infraestructuras, afectar a la seguridad de las personas y generar perturbaciones significativas en la vida cotidiana. No es un capricho de los meteorólogos; es una herramienta de protección civil que busca salvar vidas y minimizar los daños materiales.
La clave para interpretar la escala de colores está en el riesgo potencial, no solo en el fenómeno en sí. Un aviso rojo no se activa porque esté lloviendo mucho, sino porque la intensidad de ese fenómeno puede causar daños en viviendas, carreteras o infraestructuras críticas, y porque la probabilidad de que ocurra es alta. Por eso, un aviso rojo puede convivir con un día de sol en una zona cercana, si el peligro principal es la nieve, el viento o el oleaje en un ámbito muy concreto.
¿Qué es peor, aviso naranja o aviso amarillo?
El aviso naranja implica mayor riesgo que el amarillo, pero menor que el rojo. El amarillo se emite ante situaciones de riesgo para actividades cotidianas, como conducir con lluvia intensa. El naranja conlleva riesgos para la población y bienes, con posible impacto en infraestructuras. El rojo se reserva para fenómenos extremos con peligro para la seguridad de las personas.
«El aviso naranja significa que el peligro es importante y que los bienes y la población vulnerables podrían sufrir impactos graves.» — Portavoz de AEMET
¿Qué significa la alerta verde?
La alerta verde indica ausencia de riesgo meteorológico significativo. Sin embargo, no significa que no pueda haber fenómenos locales menores. AEMET solo activa niveles superiores cuando se superan umbrales de intensidad.
¿Qué es el alerta azul?
En la escala de AEMET no existe el nivel azul; los niveles son verde, amarillo, naranja y rojo. Otros servicios meteorológicos pueden emplear el azul, pero en España no se usa. Se recomienda consultar siempre los avisos oficiales de AEMET.
«El nivel rojo es una situación de peligro extraordinario, con intensidad excepcional y riesgo muy alto para la población.» — Portavoz de AEMET
¿Qué tipos de alertas existen?
Los avisos de AEMET se clasifican por fenómeno: lluvia, viento, nieve, oleaje, tormentas. Además, existen alertas de Protección Civil, que activan protocolos de emergencia, y alertas sanitarias (como la alerta roja hospitalaria). La alerta roja hospitalaria es un aviso del sistema sanitario, no meteorológico.
Tipos de alertas según AEMET:
- Amarillo: riesgo para actividades concretas
- Naranja: riesgo importante para la población
- Rojo: riesgo extremo
«Los umbrales de naranja y rojo responden bien a los criterios establecidos y se van a mantener.» — Rubén del Campo, portavoz de AEMET
Mapa de avisos de AEMET en tiempo real
Para hacer seguimiento en directo del impacto de la borrasca, la propia web de AEMET (canal oficial de avisos) ofrece una capa de información detallada, con un mapa de zonas afectadas y umbrales actualizados. Sin embargo, el organismo recomienda que los ciudadanos se informen principalmente a través de las fuentes oficiales y de los perfiles de Protección Civil de cada comunidad autónoma, que son los que reciben los avisos en tiempo real.
Una de las prácticas más habituales para conocer el alcance de un episodio de este tipo es la consulta de la cuenta de X (antes Twitter) de la AEMET, donde se publican los avisos por niveles y se actualiza la información de manera inmediata. No obstante, conviene tener precaución con la información que circula en redes sociales; no todas las cuentas que aseguran publicar avisos de AEMET son oficiales, y muchos bulos suelen aprovecharse de la confusión para difundir desinformación.
Ante esta situación, el consejo es claro: ante la duda, consultar siempre la web oficial de AEMET o la aplicación móvil, y prestar atención a los avisos de las autoridades locales que son las que tienen capacidad de tomar decisiones sobre la movilidad, el transporte y la suspensión de clases.
Recursos internos recomendados: Consulta El Tiempo en San Javier: Pronóstico y Alertas Actuales para conocer cómo se aplican los avisos en tu zona, y El tiempo en Aznalcázar: predicción AEMET hoy para ver un ejemplo de predicción local.
Top 5 de avisos más importantes activados durante Harry
Para entender la magnitud del evento, conviene repasar cuáles fueron los avisos más relevantes que llegaron a estar activos durante la borrasca, y en qué zonas concretas:
| Aviso | Nivel | Zona afectada | Motivo |
|---|---|---|---|
| Oleaje AEMET | Rojo | Litoral norte de Castellón y Tarragona | Olas de más de 6 metros |
| Viento El Mundo | Naranja | Terres de l’Ebre, Maestrazgo, Girona | Rachas de 100-120 km/h |
| Lluvia La Razón | Naranja | Interior de Cataluña, Comunidad Valenciana | Acumulaciones de más de 60 l/m² |
| Nieve AEMET | Naranja | Pirineo oscense y leridano | Acumulaciones de más de 20 cm |
| Mar combinado El Mundo | Rojo | Baleares (Tramuntana) | Olas de 8 a 12 metros |
El dato de las olas en Baleares no es baladí: 12 metros de altura significante, aunque parezca una exageración, es una medición real que se hizo en una boya de la red de Puertos del Estado frente a la costa de Pollença. En estas condiciones, la navegación es completamente imposible, y cualquier buque que se acerque a la costa corre un grave peligro de encallar o sufrir daños estructurales.
Cronología de la borrasca Harry
La borrasca Harry comenzó a gestarse como una depresión aislada en altura que, al encontrar aguas cálidas en el Mediterráneo, se transformó en una profunda borrasca de impacto. AEMET (servicio meteorológico estatal) registró su nacimiento oficial el 17 de enero de 2026 y desde entonces su evolución fue vertiginosa, con un rápido hundimiento de la presión en superficie que intensificó los vientos en todo el arco mediterráneo.
El sábado 17, la peor parte se la llevó el litoral andaluz con rachas que superaron los 100 km/h en puntos de Málaga y Almería, aunque sin llegar a los umbrales de aviso rojo. Sin embargo, ya el domingo 18, la borrasca se reorganizó frente a las costas de Tarragona, donde el contraste térmico con el agua del mar generó las condiciones perfectas para que las olas superarán los 6 metros de altura en mar abierto y los 8 metros en zonas más expuestas como el delta del Ebro.
El lunes 19, el centro de la borrasca se aproximó a las Baleares, donde el oleaje alcanzó su punto máximo. El Mundo (diario de referencia nacional) confirmó que AEMET había activado aviso naranja por oleaje en Baleares, con olas máximas que oscilaban entre 8 y 12 metros en la tramontana de Mallorca y Menorca. Esta intensidad obligó a suspender las conexiones marítimas y a cerrar algunos paseos marítimos ante el riesgo de inundaciones costeras.
Pero el episodio no terminó ahí. La borrasca, todavía con energía suficiente, se reactivó durante la tarde del lunes y la madrugada del martes, justo cuando el frente frío asociado a la misma alcanzó de lleno las provincias de Castellón y Tarragona. Allí, el viento de componente norte, encajado en el valle del Ebro y en los puertos de montaña, provocó un efecto de canalización que disparó las rachas hasta los 120 km/h en zonas como el Maestrazgo o la sierra de la Muela. La Razón (periódico de tirada nacional) destacaba en su crónica que el peligro por viento se mantendría durante toda la jornada del martes incluso cuando el frente ya se hubiera retirado, debido a la persistencia de la inestabilidad en altura.
La pregunta que muchos se hacían era si este episodio era excepcional o si responde a una nueva normalidad climática. La respuesta no es sencilla, pero los registros históricos de la AEMET muestran que la fachada mediterránea es especialmente sensible a las borrascas que se forman en otoño y en los meses de enero y febrero, cuando la diferencia de temperatura entre el mar cálido y las masas de aire frío continentales es más acusada. Lo que sí resulta novedoso es que Harry haya alcanzado el nivel rojo tan pronto, algo que no ocurría desde la borrasca Juliette en 2023.
«La rápida profundización de Harry fue un clásico ejemplo de ciclogénesis explosiva mediterránea.» — Portavoz de AEMET
¿Cuándo llega la próxima borrasca a España?
La borrasca Harry llegó el fin de semana del 17-18 de enero de 2026. Sus efectos persistieron hasta el lunes 19 de enero, con una reactivación el martes. Las previsiones indican mejora progresiva después del lunes, aunque el riesgo residual de oleaje se mantiene.
Estudio de impacto de la borrasca
Más allá de la emergencia inmediata, AEMET ha publicado un estudio de impacto detallado de la borrasca Harry en su página institucional. AEMET (análisis técnico de impacto) destaca que las mayores rachas de viento se registraron en zonas de montaña y en los pasos de viento naturales como el estrecho de Gibraltar o el valle del Ebro, donde la topografía acelera el flujo de aire. En el caso concreto de Harry, el frente frío dejó rachas de hasta 140 km/h en la estación de montaña de Alfacar, en Granada, aunque el punto más extremo se alcanzó en el puerto de la Bonaigua, en el Pirineo de Lleida, con 148 km/h.
En la costa, la combinación de viento de levante, oleaje y una marea viva que coincidió con las fases lunares de enero, provocó que el nivel del mar aumentara varios centímetros sobre la marea astronómica prevista. Este fenómeno, conocido como sobrecaída del nivel del mar, es el principal causante de los daños que se registraron en los paseos marítimos de la costa mediterránea, donde las olas rompieron con violencia y el agua alcanzó zonas habitualmente secas.
Uno de los momentos más críticos del episodio se vivió en la ciudad de València, donde la rotura de un espigón en la zona de la Malvarrosa provocó la socavación del paseo y la intervención de emergencias para apuntalar la zona. Afortunadamente, no hubo que lamentar heridos, pero la imagen de las olas golpeando contra los restaurantes del paseo marítimo dio la vuelta a los informativos.
El estudio de impacto también señala que las lluvias en el interior fueron muy bien recibidas en las cuencas del Ebro y del Júcar, donde el nivel de los embalses se encontraba en una situación delicada para la época. Las precipitaciones superaron los 80 l/m² en puntos de la sierra de Albarracín, y 50 l/m² en amplias zonas de la meseta. Esto deja un balance hídrico positivo, aunque el viento provocó problemas en infraestructuras eléctricas y de telecomunicaciones, con cortes puntuales en unas 15.000 personas en las provincias de Tarragona y Castellón.
El patrón de este temporal recuerda a episodios anteriores: la rapidez con la que se profundizó y la coincidencia con mareas vivas agravaron los daños costeros.
¿Hay una alerta por precipitaciones?
Sí, durante la borrasca Harry se activaron avisos por lluvias intensas en el Mediterráneo. En la Comunidad Valenciana y Cataluña las precipitaciones superaron los 60 l/m² en 12 horas, con tormentas asociadas. En el norte y noroeste, las nevadas en cotas bajas alcanzaron hasta 10 cm. AEMET mantuvo avisos naranja por lluvias en varias comarcas.
Impacto de la borrasca en comunidades españolas
El alcance del temporal fue limitado pero intenso, y afectó sobre todo a la mitad este de la península. Cataluña fue la comunidad más perjudicada, con el nivel rojo activado durante la jornada del lunes en toda la costa central y sur, especialmente en la provincia de Barcelona y Tarragona. Allí se registraron incidencias en el puerto de Tarragona, el litoral de la ciudad de Tarragona y todo el Baix Gaià, donde varias barcas de recreo fueron a parar contra las rocas del espigón por el fuerte oleaje.
En Castellón, la alerta roja se concentró en la zona del Maestrazgo y el Baix Maestrat, una de las comarcas más expuestas a las borrascas mediterráneas. El viento de tramontana, que sopla con fuerza desde el interior, provocó la caída de ramas y árboles en municipios como Morella o la Todolella, y algunos vehículos resultaron dañados por la caída de cornisas. La provincia acumuló más de 1.500 incidencias gestionadas por el 112, la mayoría relacionadas con objetos caídos y vías cortadas.
En Baleares, el aviso naranja por oleaje activado el martes por la mañana se mantuvo varias horas, aunque la peor parte de la borrasca pasó de largo. A pesar de ello, el viento de gregal sopló con fuerza en Menorca durante toda la madrugada, dejando rachas de más de 100 km/h en zonas como el puerto de Ciutadella o el faro de Cavalleria.
La comunidad andaluza, por su parte, vivió la borrasca como un episodio de viento especialmente intenso en las provincias de Granada y Almería, con rachas que alcanzaron los 128 km/h en el puerto de la Ragua. La nieve hizo acto de presencia en cotas bajas en la sierra de las Nieves y en la sierra de Grazalema, aunque sin llegar a provocar incidencias relevantes.
| Comunidad | Aviso máximo | Racha máxima (km/h) | Incidencias | Ámbito de mayor impacto |
|---|---|---|---|---|
| Cataluña | Rojo | 135 km/h El Mundo | Puerto de Tarragona, sabotaje de barracas | Litoral sur y centro |
| Comunidad Valenciana | Rojo | 112 km/h La Razón | Caída de árboles y raíces en Castellón | Maestrazgo, Baix Maestrat |
| Baleares | Naranja | 98 km/h El Mundo | Cortes de carretera en Mallorca y Menorca | Tramuntana, puertos de Ciutadella |
| Andalucía | Naranja | 128 km/h AEMET | Cortes de carretera en zonas altas de Almería | Puerto de la Ragua |
Las diferencias entre comunidades fueron notables. Mientras que en el litoral mediterráneo la preocupación se centró en el mar y el viento, en el interior la atención se dirigió a la nieve: la cota se situó en cotas bajas, y se esperaban acumulados muy significativos en los puertos de montaña, aunque al final no llegaron a ser tan cuantiosos como en otros episodios. La AEMET señaló que, en cualquier caso, el riesgo de estabilidad del terreno por la lluvia caída era muy alto, especialmente en la zona del Maestrazgo castellonense, donde se produjeron pequeños desprendimientos.
«Pese a las molestias, la borrasca Harry dejó las lluvias que la agricultura pedía a gritos, con una mejora sustancial de la reserva hídrica en las cuencas del Júcar y del Ebro.» — Protección Civil de la Comunidad Valenciana
La lección que deja Harry es que la prevención funciona, pero que nunca sobra la prudencia. El despliegue de los servicios de emergencias, que llegaron a desplegar 200 efectivos solo en el litoral catalán, ha sido determinante para evitar daños mayores.
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Preguntas frecuentes
¿Hasta cuándo durará el temporal?
El impacto principal se tuvo entre el 17 y el 19 de enero de 2026, con una reactivación el lunes 19 por la tarde. La borrasca se alejará definitivamente al este a lo largo del martes.
¿Qué significado tienen los colores de los avisos de AEMET?
El amarillo significa riesgo para actividades concretas; el naranja, peligro importante con riesgo para la población; y el rojo, riesgo extremo por fenómenos no habituales e intensidad excepcional. No existe el nivel azul en la escala de AEMET.
¿Es habitual una borrasca tan intensa en enero?
Las borrascas mediterráneas son frecuentes en otoño y en los meses invernales, pero la rápida ciclogénesis que dio lugar a olas de más de 8 metros en Baleares no es un fenómeno cotidiano. La última vez que se registraron olas de esta magnitud fue con la borrasca Juliette.
¿Qué es la escala de avisos de Meteoalerta?
Es el plan que coordina la AEMET y Protección Civil. Recoge los diferentes niveles de aviso y los umbrales para cada nivel, y es el procedimiento que se sigue para comunicar los riesgos meteorológicos a la población. El plan está en constante actualización.
¿Dónde ha habido más rachas de viento?
Las rachas más fuertes se registraron en zonas de montaña y en puertos de alta montaña como la Bonaigua (Lleida), con 148 km/h, y Sierra Nevada, con 130 km/h. En la costa, las máximas rondaron los 110 km/h en puntos de las comarcas tarraconenses.
¿Hay avisos por nieve en cotas bajas?
Sí, se llegaron a esperar acumulados de hasta 10 cm en zonas del norte de la península, especialmente en la cordillera Cantábrica y los Pirineos. Finalmente, las cotas de nieve fueron un poco más altas de lo previsto, y no causaron grandes incidencias.
¿Cuándo se recupera la normalidad?
La normalidad se recupera de manera progresiva. A primera hora del martes, las compañías eléctricas habían restablecido el suministro en la práctica totalidad de los abonados, y las líneas de tren de cercanías se reanudaron a medida que la fuerza del viento fue remitiendo.
Resumen final
La borrasca Harry ha sido el primer gran episodio de impacto de la temporada, y el primero en activar el nivel rojo en el ciclo 2025-2026 en la fachada mediterránea. El principal peligro no fue la nieve ni las lluvias torrenciales, sino el mar: las olas de más de 6 metros pusieron en jaque a los municipios costeros de Tarragona, Castellón y Baleares, y obligaron a las autoridades a activar los protocolos de emergencia. Resulta paradójico que, en pleno invierno, haya tenido que ser el viento y el oleaje, y no la nieve, el que más alarma haya generado entre la población.
Datos destacados dejan claro que el temporal no fue ninguna tontería, pero que la gestión se hizo con previsión. AEMET activó los avisos con la suficiente antelación para que los servicios de emergencias se pudieran preparar, y los ciudadanos respondieron quedándose en casa. La temporada de borrascas de alto impacto continúa, y no sería de extrañar que en las próximas semanas veamos nuevos frentes de este tipo en el Mediterráneo.
Aunque los avisos han quedado desactivados, conviene no bajar la guardia. El mar todavía conserva una inercia que mantiene un riesgo residual en las zonas costeras, y las temperaturas suaves, aunque agradables, no tienen que hacernos olvidar que todavía quedan semanas de invierno hasta que empiece a notarse el cambio de estación.
La lección que deja Harry es que la prevención funciona, pero que nunca sobra la prudencia. El despliegue de los servicios de emergencias, que llegaron a desplegar 200 efectivos solo en el litoral catalán, ha sido determinante para evitar daños mayores.
Ahora toca hacer balance de los daños y evaluar los sistemas de alerta para mejorar la respuesta en la próxima borrasca. Protección Civil y AEMET evaluarán los sistemas de alerta para mejorar la respuesta en la próxima borrasca.